Crónica: Nahuel Escalada / Fotos: Maru Debiassi

Helker concluyó su tanda de conciertos por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en casi dos horas de show demostró que las energías siguen intactas.

“Este ha sido un año muy especial para nosotros”, fue el manifiesto de los integrantes de Helker y vaya que así lo fue. Por un lado, el 2017 comenzó con la edición de “Alma de Fuego”, el quinto trabajo de estudio de la banda, y por otro trajo consigo la complicada situación del cambio de vocalista: el histórico Diego Valdés dio un paso al costado en busca de nuevos sueños y Aaron Briglia fue el elegido para ocupar el puesto. Tras la presentación oficial del nuevo miembro, la actual alineación evidenció su confianza para sobrepasar cualquier obstáculo.

Mientras Pacifica ofició como acto soporte, el salón del Roxy se fue cubriendo tímidamente de asistentes. Si comparamos la anterior presentación en el mismo lugar, la concurrencia fue notablemente más baja. Definitivamente, tanto el día –el show fue un jueves- como el calendario con tantas visitas internacionales no fueron de mucha ayuda. Sin embargo, el arranque con “Golpe por golpe”, “Falsos profetas” y “Mendigando perdón” sirvieron para golpear el mentón de los presentes y desde el primer momento pudimos percibir que el sonido iba a ser el mejor en toda la velada. Sin dudas, lo más llamativo fue la química que se vio en el escenario: pareciera que Aaron Briglia pertenece a las filas de Helker desde hace bastante tiempo y la divertida “rivalidad” escénica entre el vocalista y el guitarrista Leo Aristu sumo mucho a esa imagen. Con un tono de voz un poco más agudo que Diego Valdéz, composiciones como “Nuevo circo romano”, “Traición” y la genial “Viento y fuego” no perdieron su filo original.

Este show fue registrado como el primer live sesion de la banda con Aaron y ya nos anticiparon que a mediados de 2018 vamos a tener un nuevo disco de Helker. Siguiendo con la lista, el repertorio incluyó temas de toda la discografía y, por supuesto, con mucho hincapié en el último trabajo. Por ello, sonaron “Lágrimas de sangre” –que promete ser una fija en el futuro-, “Alma de fuego” y las power baladas “Castillo de cristal”, “Volverte a ver” y “Solo tú”.

“Esta es una noche muy especial para mí porque el 7 de julio debute oficialmente en este mismo lugar y hoy estamos cerrando la gira por Capital federal. Estoy muy feliz”, afirmo Briglia antes de presentar “Más que el tiempo y la distancia” y el sentimiento se sintió sincero: solo bastó verle los ojos que estuvieron al borde del llanto. Para los bises, la banda regreso para ejecutar los clásicos “Resistir”, “Igual que vos” y “Redención” y así fue como dieron por finalizado el último show del año en CABA. Las sensaciones finales fueron las de un show correcto, enérgico y con un nuevo Helker que tiene la fuerza suficiente para seguir adelante en un futuro más que prometedor.