Crónica: Max Garcia Luna / Fotos: Maru Debiassi

Bajo el lema “Pumpkins United”, los referentes más respetados del power metal alemán resucitaron la legendaria formación original de la banda en el histórico escenario del Luna Park.

La expectativa invadió a todos los fanáticos del power metal meses atras cuando se anunció la reunión de Kai Hansen, quien encabezó Helloween hasta finales del ’86, y el vocalista Michael Kiske, otra de sus piezas fundamentales, junto con los miembros actuales de la banda: Andi Deris, Michael Weikath, Dani Löble, Sascha Gerstner y Markus Grosskopf. La trascendental gira que además coincide con los 30 años de la edición de la primera parte de la saga “Keeper of the Seven Keys”, tuvo su paso por Argentina el pasado jueves 2 de noviembre en el mítico estadio Luna Park.

Tras la apertura de los nacionales Lörihen en formato acústico, el line-up completo de la agrupación germana tomó el escenario comenzando con “Halloween”, seguida por la clásica “Dr. Stein”. La pantalla gigante en alta definición disparaba animaciones que complementaban el show junto con pequeños gags humorísticos en los que aparecían las mascotas Seth y Doc. Cualquier duda sobre la salud de Michael Kiske quedo disipada desde el inicio, logrando un desempeño impecable en ambos temas haciendo dupla con Andi Deris. “I’m Alive”, otro de la era Kiske, fue seguido por “If I Could Fly” y “Are You Metal”, donde Deris toma el protagonismo absoluto, al igual que en “Waiting for the Thunder”. Para “Perfect Gentleman” del “Master of the Rings” se le suma Kiske, alcanzando momentos de intenso feedback con el público.

Kai Hansen tomó el mando del micrófono desatando la euforia con un medley de clásicos, que incluyó “Starlight”, “Ride the Sky” y de manera íntegra “Heavy Metal is the Law”. Kiske y Deris regresaron para bajar los decibeles con una versión de “Forever And One (Neverland)”, acompañados por el guitarrista Sascha Gerstner y “A Tale That Was not Right”, para la que se sumaron el resto de los musicos.

“I Can” volvió a levantar la temperatura y tal vez uno de los momentos más emocionante de la noche se dio cuando Dani Loble se unió en un solo de batería a través de la pantalla con Ingo Schwichtenberg, fallecido en 1995. “Livin’ Ain’t No Crime” se mezcló con “A Little Time”, seguida por “Why?”, “Sole Survivor” y “Power”, desembocando en la esperada performance de los tres vocalistas juntos en la canción “How Many Tears”.

Después de un breve descanso, Kiske se despacha con “Eagle Fly Free”, y uno de sus mayores éxitos, la épica “Keeper of the Seven Keys”. El último de los bises llegó con “Future World” cantada por Kiske y la banda completa realizando el cierre memorable -que incluyó papel picado y calabazas inflables- con el tema “I Want Out”, en una versión extendida que fue acompañada por todos los allí presentes.