Crónica: Nicolas Cardinale / Fotos: Maru Debiassi

Con motivo de la presentación de su último trabajo discográfico, “Desconexión”, Emiliano Obregón y compañía brindaron un show arrasador a sala llena, en el que criticaron la dura realidad del país y del mundo en el que vivimos.

El sábado 27 de octubre, Lörihen y sus fanáticos volvieron a encontrarse en el Teatro Vorterix, para compartir el lanzamiento de su último disco. Durante casi dos horas, el quinteto hizo un repaso casi completo por las nuevas canciones y deleitó al público con sus más grandes himnos.

Minutos antes de las 19, horario de apertura de las puertas, la fila para ingresar al recinto de Avenida Federico Lacroze y Álvarez Thomas estaba poco poblada. Esta característica se mantendría dentro del lugar hasta finalizada la actuación de Argan, el primero de los actos previos. Pero mientras Boanerges llevaba a cabo su performance, el recinto se fue llenando hasta completar su capacidad.

A las 21:30, con las dos piezas que abren la última placa, “Libertad” y “El Abismo”, Obregón, Lucas Gerardo, Hernán Ríos, Ezequiel Giménez y Ezequiel Catalano, dieron rienda suelta a la celebración de un nuevo hito en su historia. Una vez finalizadas “Bajo La Cruz”, “Aún Sigo Latiendo” y “Animal”, el guitarrista principal de la formación tomó la palabra para agradecer a los asistentes por acercarse al teatro a pesar de la complicada situación del país. En ese momento, surgiría el primero de dos inconvenientes técnicos que sucedieron durante el concierto. La batería de Ríos sufrió un desperfecto en el pedal del bombo derecho, problema que soluciono rápidamente. El segundo surgió a mitad del show y duró hasta su finalización: la guitarra de Obregón no se escuchó en absoluto.

No faltaron invitados para sumarse a la agrupación. El primero fue Andrés Blanco, tecladista conocido como “el sexto Lörihen”, quien acompañó la interpretación de “Cuando Tus Brazos Caen”. Más al final del recital, apareció Germán Philippens de Arcángel, quien cantó junto a Gerardo “El Último Eclipse”. Para ejecutar “Cenizas Del Dolor”, se hizo presente Brenda Cuesta de Bloodparade. Y para los bises, “Highway To Hell” de AC/DC y “Vida Eterna”, aparecieron Aaron Briglia de Helker y Emmanuel Gebram de Ariadna Project, formando un potente trío vocal con Gerardo, que le puso el broche de oro a la noche.

Salvando los contratiempos, fue un espectáculo redondo, en el que todos los miembros del conjunto se mostraron cálidos con sus fanáticos e interactuaron con ellos en todo momento. La presentación de esta nueva experiencia en el currículum de la banda fue satisfactoria, así como también la recepción de la placa por parte de sus seguidores y la prensa especializada. No llegará al nivel de “Bajo La Cruz”, pero sin dudas “Desconexión” está destinado a ser uno de los mejores trabajos discográficos en materia de metal nacional en esta década.