Crónica: Nicolas Cardinale / Fotos: Nicolás Giménez

En el marco de la gira “The Shadow Shows”, la cantante finlandesa Tarja Turunen deleitó a sus fanáticos argentinos con una noche a puro metal sinfónico en el Luna Park.

La soprano se presentó el sábado 25 de noviembre en el Estadio Luna Park tras dos años sin tocar en nuestro país, en el marco de la gira “The Shadow Shows”, que incluyó conciertos en Mar del Plata, Córdoba y Rosario, con el que se encuentra promocionando su último trabajo de estudio, “The Shadow Self”, además de mostrar algo de su más reciente lanzamiento de temática navideña, “From Spirits And Ghosts”, y los infaltables clásicos.

Las puertas del mítico coliseo porteño se abrieron a las 19 en punto para darle acceso a un público que no hizo más que incrementarse a lo largo de la velada. Media hora más tarde, el terreno comenzó a allanarse por medio de Amaranthe y Delain, en la segunda de tres presentaciones en nuestro país, que tuvo su paso por Rosario el día anterior y al siguiente harían lo propio en el Teatro Flores.

A las diez menos cinco, las luces se apagaron mientras sonaba la intro e iban apareciendo uno a uno los músicos que acompañarían a Tarja hasta el final de su actuación. El público explotó cuando empezaron a sonar los primeros acordes de “Demons In You”, tras los cuales entró en escena la protagonista para completar el equipo y empezar a desplegar todo su potencial. A su término, luego de los agradecimientos, pasó a interpretar “500 Letters” y “No Bitter End”, después de los cuales se volvió a tomar unos instantes para contar lo feliz que se encontraba por estar tocando frente a sus fans argentinos nuevamente y cuanto extrañaba volver a Argentina. Posteriormente dio paso a “Lucid Dreamer”, “Little Lies” y “Calling From The Wild”, canción que tuvo un cierre extendido, en el que todos los músicos tuvieron la oportunidad de demostrar lo que sabían al mando de su instrumento. Luego llegó el turno de “Supremacy”, cover del temazo de Muse, banda británica de la cual Turunen confesó ser fanática. Tras este, la nostalgia se hizo presente al escucharse un medley de Nightwish, que incluyó “Tutankhamen”, “Ever Dream”, “The Riddler” y “Slaying The Dreamer”. A continuación, se preparó el escenario para un set acústico, típico en los recitales de la escandinava, que estuvo compuesto por “Until Silence”, “The Reign”, “Mystique Voyage”, “House Of Wax” y “I Walk Alone”. Una vez finalizado, se retiraron todos los instrumentos del set anterior, menos un teclado que funcionó como piano para la siguiente pieza, que fue el debut en vivo de “Togheter”, una de las canciones del último álbum, la cual ejecutó junto a Charlotte Wessels de Delain y a Elize Ryd de Amaranthe. La velada continuó al ritmo de “Love To Hate” y la joya “Victim Of Ritual”, una de las más coreadas y cantadas por el público. Previo al encore tocaron “Undertaker” y “Too Many”, para permitirle a Tarja cambiarse de atuendo y pasar de un vestido negro a uno blanco. De esta manera, tras un canto de feliz cumpleaños por parte de los asistentes debido a sus 20 años en la música, la actuación culminó con “Innocence”, “Die Alive” y la obra maestra “Until My Last Breath”.

Tarja Turunen puso sus cuerdas vocales al servicio de los espectadores acompañada por músicos de primer nivel que sumado a la gran acústica del recinto, dio como resultado un show excelente, digno de haber sido grabado para un futuro DVD o BluRay. Y si hay que esperar otros dos años o más para volver a experimentar algo similar, que así sea. Como ella misma declaró, este país es su hogar, por lo tanto sus puertas siempre estarán abiertas.