Crónica: Nicolás Cardinale / Fotos: Maru Debiassi

Lörihen se volvió a encontrar con sus fanáticos y presentó formalmente a su nueva incorporación.

Más de un año después de la salida de “Desconexión”, su más reciente trabajo discográfico, Lörihen continúa con su promoción, a la vez que se encuentra en un nuevo periodo de cambio. El pasado sábado 8 de junio, el conjunto se presentó en El Teatrito para darle la bienvenida oficial a su nuevo bajista, Christian Abarca, en un concierto de casi dos horas de duración que contó con la presencia de algunos invitados.

Las puertas de Sarmiento 1752 abrieron pasadas las 19:30 e instantes más tarde los hardrockeros de Hardley comenzaron lo que sería su actuación, abruptamente terminada a las 20:20 por falta de tiempo. Poco antes de las 21, y con el recinto a más de medio llenar, Feeed hizo lo propio, desplegando su emotivo homenajes a los héroes de la Guerra de Malvinas, ante una gran ovación por parte de los presentes.

La última apertura de telón se dio a las 21:50, sucedida por la aparición de Hernán Ríos y un video caricaturesco que reflejó el concepto de la última placa, a lo que le siguió el comienzo con “Libertad” y “Aún Sigo Latiendo”. En este show, la banda desempolvó algunas viejas piezas que no tocaban hace mucho, como “Presa Fácil”, “Paradigma” y “Traidor”, seguidas por “Espinas en el Alma”, “Contraluz” y “Triste Historia del Poder”.

La nueva incorporación del conjunto se desenvolvió muy bien a pesar del poco tiempo que tuvo para aprender el repertorio. Sin embargo, no interpretó toda la lista de temas, porque para la ejecución de “Traidor” le dejó su lugar a Horacio Pinasco de Kamikaze, así como Lucas Gerardo le cedió el suyo a Javier Barrozo. Para los bises, “El Último Eclipse” y “Vida Eterna”, los invitados regresaron a escena y aparecieron también Aaron Briglia de Helker y el guitarrista Sebastián Souza.

Tampoco faltaron los momentos divertidos que quedarán como anécdotas. Uno de ellos se dio al ejecutar la versión acústica de “El Secreto más Perverso”, ya que Obregón no la recordaba y debió improvisar, y el otro llegó sobre al final, cuando Briglia se olvidó algunas líricas de los últimos temas y optó por corear sus riffs. Más allá de esto, el público estuvo absolutamente prendido y se entretuvo con la performance.

Así el quinteto porteño pasó por El Teatrito, una ocasión muy especial que fue celebrada tanto por el grupo como por la audiencia. La presentación de Christian Abarca en Lörihen fue impecable y es seguro que aportará mucho a la banda, por lo que solo resta decir una cosa: Bienvenido a la familia.