Crónica: Max Garcia Luna / Fotos: Juan Manuel Ortner

En su segunda edición, el Maximus Festival redobló su oferta con un extenso y variado line up, que hizo vibrar al público desde las primeras horas del mediodía.

Con un clima ideal como aliado, se llevó a cabo el pasado sábado 6 de Mayo la segunda edición del Maximus Festival. El predio ubicado en Villa Martelli albergó a más de 20.000 personas, brindando una experiencia que excedió lo estrictamente musical. Con dos escenarios principales en paralelo que permitían el fácil intercambio, además de una increíble estructura de entretenimiento con sectores temáticos y gastronómicos, más un tercer escenario por donde desfilaron los nacionales Helker, Melian, Misson e Insobrio, consolidando el evento a la altura de los grandes festivales del mundo.

Desde temprano los asistentes pudieron disfrutar de un lineup de primer nivel que incluía espectáculos para todos los gustos. La parte más teatral vino de la mano de Ghost y Rob Zombie, el misticismo de Papa Emeritus III y los Nameless Ghouls explotó a plena luz del día con una breve pero contundente presentación. Por su parte, Zombie intercambio hits de su último disco “The electric warlock acid witch satanic orgy celebration dispenser”, con los de su anterior agrupación (White Zombie), en una performance enérgica y repleta de cotillón, que incluyó una versión del himno de los Ramones “Blitzkrieg bop”.

Mientras Hatebreed desataba el mosh a base de hardcore en el “Thunder Dome”, Five Finger Death Punch sació la expectativa de sus fans repasando todos sus éxitos, más algunas sorpresas como la versión acústica de “Remember everything”, y hasta un cover de Bad Company. Su cantante Ivan Moody, se mostró sorprendido con el entusiasmo del público argentino es su primer visita a nuestro país.

Slayer sin dudas aportó la cuota más extrema de todo el festival, los liderados por Tom Araya desataron todo su poderío a través de un setlist con temas de su última producción, “Repentless” lanzada en 2015, y un recorrido por su extensa discografía que culminó con el mítico “Angel of Death”. Prophets Of Rage también tuvo su debut, el supergrupo conformado por los músicos de Rage Against The Machine (Tom Morello, Tim Commerford y Brad Wilky), B-Real de Cypress Hill, y Chuck D y DJ Lord de Public Enemy, ejecutó un repertorio basado en sus bandas originales, además de una canción nueva “Unfuck the world” y un cover de The White Stripes (“Seven nation army”).

Cerrando la jornada, Linkin Park brindó la descarga alternativa de la noche. Chester Bennington y compañía presentaron temas de su nuevo álbum, “One more night”, a editarse el próximo 19 de mayo, aprovechando para estrenar el track “Talking to myself”. Con una propuesta alejada de aquel Nü metal que los vio nacer a principios del 2000, el presente los encuentra mucho más experimentales, cercanos a la música electrónica donde incluso los temas conocidos alcanzan otra dimensión. Los momentos más altos llegaron con “One step closer”, “Crawling” en una versión solo piano, “In the end” cantada por todos a capella y el cierre con “Bleed it out”.