Crónica: Max Garcia Luna / Fotos: Maru Debiassi

En una noche histórica para los amantes del Hard rock, Whitesnake y Europe se presentaron juntos en el Estadio Hípico Argentino.

Dos de las bandas pioneras del hard rock 80s se dieron cita en Núñez, en la noche del pasado viernes 4 de octubre. Los británicos Whitesnake y el grupo sueco Europe brindaron un show enérgico y cargado de nostalgia, repasando algunos de los hits que los convirtieron en referentes inevitables del género.

La previa contó con la presencia de Watchmen, en una elección sin dudas acertada para un espectáculo de tal magnitud. Con una propuesta acorde a lo que vendría, los nacionales ofrecieron una breve pero sólida performance. Por su parte, en su cuarta visita a nuestro país, Europe dejó en claro para cualquier desprevenido que son mucho más que la banda que acuño canciones mega populares como “Carrie y “The Final Countdown”, y que tienen un presente por demás sobresaliente. “Walk the earth”, “Rock the night”, “Scream of anger”, “Superstitious” y “Cherokee”, fueron solo algunas de las composiciones que fluyeron como parte de su eficaz repertorio de más de una hora.

David Coverdale y compañía subieron al escenario con el éxito “Bad Boys”, de su álbum homónimo ocho veces platino de 1987. La lista estuvo compuesta principalmente por clásicos, con el agregado de algunos de los mejores cortes de su último trabajo, como “Hey You (You Make Me Rock)”, “Trouble Is your Middle Name” y “Shut Up & Kiss Me”, que se empalman sin desentonar con la sonoridad de su época dorada.

Esta gira no es solo por el apoyo del nuevo álbum “Flesh & Blood”, sino también un testimonio de la longevidad y perseverancia de la agrupación. Su público se retroalimenta del traspaso generacional. Los encendedores ahora remplazados por dispositivos móviles, capturan el momento que otrora guardaba la retina. Todo es digital, selfies y fotos a mansalva, mensajes de audio y streaming en vivo a través de redes sociales, forman parte de la experiencia.

La seccion final llegó con los éxitos que definieron a toda una generación de músicos y fanáticos del rock, su himno multiplatino “Is This Love”, y las atemporales “Give Me All Your Love”, “Here I Go Again” y “Still of the Night”. Al cabo de casi hora y media de concierto, la versión de “Burn”, el clásico de Deep Purple al que el propio Coverdale puso voz, coronó la noche con broche de oro.