El universo cinematográfico de DC nos dejó muchas dudas, pero una certeza absoluta: la estética de Suicide Squad (2016) encajaba a la perfección con la oscuridad de nuestra escena. Entre todos los tracks de su banda sonora, hubo uno que capturó la esencia tóxica de Harley Quinn: “Gangsta”, interpretado originalmente por la sensación del R&B, Kehlani.
En esta entrega de Metalmorfosis, analizamos cómo New Years Day tomó este himno de devoción peligrosa para transformarlo en una pieza de Rock Alternativo gótico que parece haber nacido en las entrañas de Gotham.
Kehlani: El ascenso de la “nueva Rihanna”
Para entender el peso de esta versión, hay que conocer a la artista original. Kehlani ganó notoriedad tras participar en la sexta temporada de America’s Got Talent como vocalista de Poplyfe. Tras superar disputas contractuales y una infancia difícil, logró posicionarse como solista bajo el padrinazgo de Nick Cannon.
Considerada por muchos como la “nueva Rihanna”, Kehlani fue aclamada en 2015 por su álbum “You Should Be Here”. Su contribución a la película con “Gangsta” —una oda a la relación entre Harley y el Guasón— se convirtió en uno de sus mayores éxitos, siendo incluida más tarde en la edición de lujo de su álbum debut, “SweetSexySavage”.
Un soundtrack de récord
El marco para esta canción no pudo ser más masivo. Estrenada en agosto de 2015, la película protagonizada por Jared Leto y Margot Robbie fue un suceso global. Su banda sonora debutó en el número uno del Billboard 200, vendiendo 128.000 copias en su primera semana.
El disco fue un desfile de estrellas que mezcló géneros sin miedo: desde colaboraciones entre Lil Wayne, Wiz Khalifa e Imagine Dragons, hasta aportes de Skrillex, Rick Ross, Eminem y Twenty One Pilots. Incluso contó con Panic! At The Disco versionando a Queen. En medio de ese ecosistema de superestrellas, “Gangsta” brillaba por su atmósfera oscura, dejando la puerta abierta para una interpretación más pesada.
De la seducción R&B a la distorsión gótica
¿Cómo llevar una canción de R&B minimalista al terreno del metal? Para Ash Costello y los suyos, la respuesta fue potenciar la teatralidad gótica que ya es marca registrada de la banda.
Mientras que la versión original de Kehlani se apoya en una interpretación vocal susurrada, sensual y casi hipnótica, la Metalmorfosis de New Years Day inyecta una urgencia eléctrica necesaria. La batería de la agrupación de Anaheim reemplaza los beats programados por un groove orgánico y contundente, mientras que las guitarras añaden una capa de tensión que explota en el estribillo.
La voz de Costello mantiene esa vulnerabilidad peligrosa del personaje de Harley Quinn, pero le suma un registro potente y rasgado que eleva la canción. El resultado es una pieza que trasciende el “cover” para convertirse en una extensión de la identidad de la banda. Dejando de manifiesto aunque la base sea pop, la verdadera naturaleza de Gotham suena mucho mejor con guitarras distorsionadas.
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