Crónica: Julieta Güerri / Fotos: Maru Debiassi

La mítica agrupación llegó a nuestro país para presentar su álbum “Lightning in a Bottle” y explotó Uniclub en medio del revuelo desatado en redes sociales.

Pentagram es una de las bandas pioneras tanto del heavy como del doom metal, pero su reconocimiento mundial tardó décadas en llegar. A pesar de haber desarrollado su sonido desde los años 70, una serie de obstáculos y malas decisiones impidieron que alcanzara el éxito en su momento, dejándola prácticamente en el anonimato durante toda esa década. Sin embargo, en las últimas semanas, un video de Bobby Liebling, vocalista y único miembro fundador que aún permanece en el grupo, se volvió viral en redes sociales. De manera inesperada, se despertó un renovado interés por la música de la banda oriunda de Virginia, llevando a muchos a descubrir (o redescubrir) su legado.

Fue en este contexto que la banda se presentó en un Uniclub repleto el pasado 25 de Marzo, donde brindó un show contundente de un poco más de una hora de duración. Con los actos de las bandas Wicca y Monje como teloneros –que se encargaron de setear la atmósfera apropiada haciendo sonar un poco de doom metal local– a las 21:15 en punto estaba todo listo para dar inicio a lo que nos había convocado esa noche.

El legendario líder de Pentagram se encuentra actualmente acompañado por el guitarrista Tony Reed, reconocido por su trabajo con Mos Generator y su producción en discos de Electric Wizard y Blues Pills; el bajista John “Scooter” Haslip, también de Mos Generator; y el baterista Henry Vasquez, conocido por su trayectoria en Saint Vitus, Spirit Caravan y The Skull, entre otras.

Si bien el setlist incluyó varios clásicos, el verdadero protagonista de la noche fue el más reciente trabajo del grupo, el álbum “Lightning in a Bottle”. Lanzado apenas dos meses atrás, el disco fue el centro de la presentación al ocupar la mitad de un repertorio que puso a disposición de los asistentes todos los matices del metal de Pentagram.

“Review your choices”, “The Ghoul” y “Walk the sociopath” le dieron a la noche los momentos más oscuros y densos propios del doom, mientras que otros temas como “Starlady” y “Sign of the Wolf”, más cercanos al heavy metal tradicional, levantaban la energía e invitaban a saltar y corear.

El fenómeno que se generó en torno a Pentagram tomó por sorpresa incluso al propio Bobby, quien expresó su asombro ante lo sucedido. Si bien esta viralización pudo haber contribuido a atraer más público a Uniclub esa noche, la verdadera clave de su vigencia radica en la capacidad para seguir creando música de calidad después de tantos años. La llegada de estos nuevos oyentes sumada a la inquebrantable lealtad de sus seguidores de siempre demuestra que, lejos de ser una banda de culto aferrada a su pasado, Pentagram sigue escribiendo su historia con la misma intensidad que en sus inicios.