Crónica: Roberto Isa / Fotos: Maru Debiassi

Adrian Smith y Richie Kotzen unieron fuerzas para traer un show rockero y emotivo en la primera visita de la dupla a Argentina.

Contando ya con dos discos editados (el homónimo, de 2021, y “Black Light/White Noise”, de 2025), Smith/Kotzen se propone como una renovada versión de los super grupos que aparecieron en las últimas décadas. Se trata de la alianza entre Adrian Smith, icónico guitarrista de Iron Maiden, y Richie Kotzen, de prolífica carrera solista y con actividad en bandas como Winery Dogs, Mr. Big y Poison, quienes, en el marco de la gira de presentación de su segundo álbum, se presentaron el pasado martes 21 de abril en el Teatro Flores.

El acto de apertura, a cargo de Karkaman, fue muy bien recibido por la audiencia, con ovaciones de aprobación al logrado hard rock de la banda local, que le daba una tonalidad adecuada al show principal. Minutos antes del horario anunciado, cuando el recinto ya mostraba un más que satisfactorio nivel de concurrencia, los músicos salieron a escena, mientras la melodía de guitarras de “Life Unchained” sonaba de fondo. De inmediato, tomaron la posta para ejecutar la enérgica canción, en la que Smith y Kotzen se reparten el control del micrófono y los solos, una constante a lo largo del show: es una dupla con un marcadísimo reparto de protagonismo en 50 y 50.

A los guitarristas los acompañan la bajista Laura Lage (esposa de Kotzen) y el baterista Bruno Valverde. Ambos músicos, brasileños ellos, cuentan con sólidos pergaminos, ya que Laura es bajista de Vixen, y Bruno es baterista de Angra, nada menos. “Black Light” siguió de inmediato, revalidando en el directo su lugar como uno de los temas más destacados de “Black Light/White Noise”, un disco que cosechó críticas muy positivas permitiendo encaminar la primera visita a Sudamérica del proyecto, aunque tanto Smith como Kotzen son habitués de estos lados.

Amplio conocedor del público local, Adrian Smith fue quien se encargó de las primeras interacciones con los espectadores, aunque Richie luego tuvo lo suyo, generando constantes idas y vueltas con los allí presentes entre tema y tema. Otros puntos altos de la nueva placa, como “Outlaw” (de excelso trabajo de guitarras y melodías), “Darkside” y “White Noise”, asimismo tuvieron sus merecidas versiones. El primer disco del dúo, “Smith/Kotzen”, también estuvo representado de buena manera, como mostraron el blues rockero “Glory Road” y la hitera “Taking My Chances”, donde el estribillo brilla con el aporte de ambos en las voces: Kotzen en el registro alto, Smith en el grave. De aquella primera entrega también sonaron “Scars” y “Running”, antes de que llegue una breve pausa previo a los bises.

De rápido regreso, los músicos arremetieron con los últimos dos temas, que serían canciones reconocidas de cada uno. Por el lado de Kotzen sonó “You Can’t Save Me”, uno de sus máximos éxitos como solista, mientras que por el lado de Smith llegó un clásico de Iron Maiden que lleva su sello de autoría: “Wasted Years”. El tema causó una explosión inmediata, como anticipo de lo que será la nueva visita de la histórica banda en octubre. Por lo pronto, en la noche del martes se vivió un encuentro de rock puro, directo y emocionante.