Crónica: Roberto Isa / Fotos: Maru Debiassi

La banda californiana ofreció un espectáculo de primer nivel ante un estadio repleto, en el marco de su tour “Life is but a Dream…”.

Doce años hubo que esperar para que se concrete el regreso de Avenged Sevenfold al país, una ausencia que sería saldada con creces en la noche del martes. El Movistar Arena porteño, con localidades agotadas, fue el recinto elegido para la presentación, donde estuvieron acompañados por Mr. Bungle, luego de la postergación de la fecha original en septiembre pasado.

Después del acto local, a cargo de la cantante Femi, llegó el turno de Mr. Bungle, el grupo comandado por Mike Patton, vocalista de Faith No More y que también cuenta con otros dos nombres  de peso en sus filas: Scott Ian, de Anthrax, en guitarra rítmica, y Dave Lombardo, ex Slayer, en la batería. Con una propuesta de sonidos tan experimentales como metaleros, el quinteto se ganó rápidamente el beneplácito de la concurrencia, retribuido por el carisma del frontman, de buen español, en un show que tuvo algunas perlas, como la participación de M. Shadows, vocalista de Avenged Sevenfold, en el tema “Retrovertigo”, o el cover de “Refuse/Resist”, de Sepultura, que encendió la noche por completo.

En el horario pautado de las 21:30, Avenged Sevenfold salió a escena, con enormes pantallas oficiando de soporte visual a las historias narradas en los temas, y un sonido acorde para la potencia de la banda. El show comenzó con canciones de su más reciente álbum, “Life is but a Dream…”, con el inicio en seguidilla de “Game Over” y “Mattel”, al que rápidamente se le sumaron hits de discos anteriores como “Afterlife” y la muy festejada “Hail to the King”. Eufórico, el público coreó cada estrofa desde el principio del recital, saldando la deuda pendiente del demorado retorno de la banda al país.

La poderosa descarga metalera también dejaría espacio para los momentos emotivos, representados en las guitarras gemelas de Synyster Gates (de destacados solos en toda la noche) y Zacky Vengaence en “Buried Alive” o el sentido homenaje de la banda hacia The Rev, el recordado baterista original del grupo, en “So Far Away”. M. Shadows ofreció un gran estado vocal, demostrando que los problemas que lo aquejaron en septiembre pasado (y que motivaron la postergación del show) parecen haber quedado atrás. El cantante también se mostró cercano a la audiencia en el ida y vuelta, incluso comentando detalles de la presencia de la banda en el estadio de Huracán el pasado domingo, para ver el recital de sus amigos de My Chemical Romance.

“Nightmare”, el clásico que se desprende del disco homónimo de 2010, inició la recta final del show, siendo uno de los puntos altos de la noche, y dando inicio a una tríada pesada que siguió con “Unholy Confessions” y “Save Me”. “A Little Piece of Heaven”, otra de las favoritas de los fans, sería la canción de cierre, culminando una jornada donde el metal moderno, estilizado y potente de Avenged Sevenfold volvió a encontrarse con una de sus audiencias más efusivas.