Crónica: Nahuel Escalada / Fotos: Nicolás Giménez

Tras una larga espera, la banda de crossover debutó en suelo argentino presentando su último disco y sus mejores temas en una velada a puro sudor y stage diving.

La banda de Virginia, Estados Unidos, ya había tentado contra la ilusión de los fanáticos argentinos ante la posibilidad de verlos en vivo. Sin embargo, por motivos que no vienen al caso, esas hipotéticas visitas fueron canceladas. Finalmente, el pasado 19 de enero, el hecho se concretó y pudimos disfrutar del show de los thrasher americanos en una jornada bastante peculiar.

Esta fecha se sintió como un verdadero festival ya que, previamente, cuatro bandas locales fueron parte del espectáculo. Desde las 18:30, Metrhasheros, Dark Warriors, Desvariador y Hamvides fueron los encargados de entretener al numeroso tumulto de presentes con sus respectivas propuestas, esas que van desde el thrash metal más ortodoxo hasta los que coquetean con la vertiente más extrema del género. La convocatoria desbordo los pasillos de Uniclub y, sumado al tirano calor de enero, el efervescente hedor de la transpiración no tardó en llegar. Municipal Waste es una de esos nombres que logra que metaleros, punks y skaters se converjan en un solo lugar y, por ello, la vestimenta fue tan variada como bizarra.

Finalmente, pasadas las nueve y media de la noche, las luces se apagaron, el telón se puso al descubierto y al son de “Mind Easer” el quinteto de Virginia salió a escena. Quizás haya sido la enorme expectativa o el deseo cumplido de muchos que desde el minuto uno, el escenario de Guardia Vieja al 3360 vio desfilar a docenas de jóvenes practicando stage diving. Al ser la primera vez, el set list se compuso básicamente de los “grandes éxitos” y por eso sonaron “Unleashed the bastards”, el grito de batalla que es “Sadistic Magician”, “Beer Preasure”, pero también hubo lugar para el nuevo material que componen el recomendado “Slime and Punishment” (2017) –como “Breathe Grease”, “Bourdon Discipline” y “Poison the Preacher”-. Por supuesto, los coros tuvieron un protagonismo importante porque es imposible no agitar el puño ante semejantes gancho coral. Arriba del escenario, Municipal Waste parece que su única regla es pasarla bien y que se produzcan los pogos más salvajes que se hayan visto.

“Gracias por su paciencia. Gracias por esperarnos”, manifestó Tony Foresta en un sincero mensaje de agradecimiento y, dicho sea de paso, su voz no se perdió en ningún momento del show, como así el sonido claro de toda la banda. Seguramente, Municipal Waste fue la banda que mejor sonó en Uniclub. “I Want to Kill the President” siguió en la lista –con un mensaje en contra de Trump-, “Terror Shark” y “Bang Over”. El final del show, curiosamente, fue conformado por cuatro canciones de “The Art of Partying” (2007) que quizás sea el disco más tribunero y afilado de los virginianos. “Headbanger Face Rip”, el festejadisimo “Born to party”, “The Inebriator” y “The Art of Partying” dieron por finalizado el debut de Municipal Waste en Argentina. Quizás el único punto negativo de esa bombástica noche fue la duración del set list (apenas unos 50 minutos) y que, por ser la primera vez, no hubiese estado mal unos 20 más de show. Sin embargo, no es motivo para reprochar una de las noches calientes que se haya vivida en Buenos Aires. Solo resta decir: Municipal Waste it’s gonna fuck you up!.