Malón se encuentra celebrando 30 años de su disco debut, “Espíritu Combativo”, y como cierre se presentarán el sábado 20 de diciembre en el Teatro Flores. Además, repasarán su discografía, incluyendo su último lanzamiento, “Oscuro Plan del Poder”. Sobre la actualidad de la banda y su historia, charlamos con el guitarrista Tano Romano.
Cumpliendo 30 años de la edición del disco debut de Malón, “Espíritu Combativo”, ¿Qué recuerdos te trae el surgimiento de la banda y la composición del primer disco?
Antes que nada te digo, estoy feliz de poder seguir tocando, de poder hacer seguir haciendo esto que amo. Sí, ya pasaron 30 años de nuestro primer disco y del nacimiento de esta nueva banda, Malón. Recuerdo que era un momento donde veníamos del desprendimiento, de la separación de Hermética y bueno, teníamos muchas ganas de seguir tocando, estábamos en un momento difícil con Hermética pero teníamos ganas de seguir adelante.
¿Tenían en claro que iban a continuar tocando juntos?
Siempre tuvimos ganas de seguir tocando, así que decidimos seguir adelante y armar un nuevo proyecto, cuando Ricardo tomó la decisión de separar Hermética. Ya lo veíamos venir que iba a pasar eso, así que seguimos adelante, o sea, no empezamos nada, continuamos lo que veníamos haciendo.
Continuamos nuestra vida con un nuevo nombre, con un nuevo proyecto, con Malón, con Carlos Kuadrado incorporándose como bajista, con quien nos conocíamos ya desde Cerbero, anterior a Hermética. Habíamos tocado juntos y teníamos una química especial, sabíamos que Carlitos iba a ocupar ese lugar. Como siempre, seguimos componiendo y disfrutando, y salieron muy buenas canciones. Y hoy, 30 años después, seguimos disfrutándolas.
¿Sentís que “Espíritu Combativo” fue una continuidad con lo que venían haciendo con Hermética?
Para mí, Malón siempre fue una continuidad natural de lo que veníamos haciendo con Hermética. Desde el lugar que siempre ocupé, que es el musical, sentí que se trataba de seguir componiendo heavy metal, con la misma esencia pero con otros músicos, lo que también te permite explorar cosas nuevas. Sabíamos que era una nueva banda, por eso necesitábamos canciones propias para salir con fuerza, aunque también teníamos claro que íbamos a tocar temas de Hermética, porque es parte de nuestra historia y porque nosotros mismos tenemos ganas de hacerlo.
Mi enfoque siempre estuvo puesto en la música. Quise formar parte de bandas poderosas, con un sonido duro y fuerte. La voz, para mí, es un instrumento más, y busco que la música llegue incluso a alguien que no entiende el idioma, como me pasaba a mí cuando escuchaba bandas de afuera. Si a eso se le suman buenas letras, el resultado es perfecto, y eso se dio tanto en Hermética como en Malón, con distintos letristas.
Como oyente, siempre noté una clara diferencia entre el sonido filoso de las guitarras en Hermética, y el sonido más grueso en Malón. ¿Esto fue algo que buscaste, en base a las influencias de la época, o tiene que ver solamente con cuestiones técnicas de equipamiento?
El sonido fue evolucionando mucho con el tiempo. En Hermética teníamos un audio más filoso y crudo, pero también muchas limitaciones técnicas: equipos precarios, poca experiencia en grabaciones de heavy metal y poco tiempo de estudio. Aun así, logramos un sonido que conectó con la gente. Con el correr de los discos, especialmente en “Víctimas del Vaciamiento”, se empezó a notar una mejora, aunque todavía hacíamos lo mejor que podíamos con lo que había.
Cuando arrancamos con Malón, una de nuestras metas fue mejorar claramente el audio. Queríamos un sonido más gordo, más claro y más potente, y eso fue algo buscado, no una moda de la época. Tuvimos más experiencia, más horas de grabación, mejores técnicos y mejor equipamiento. Cambié micrófonos, amplificadores y tecnología, y eso permitió lograr la potencia y la claridad que siempre habíamos querido. Hoy, con los equipos actuales, estoy seguro de que las composiciones de Hermética sonarían incluso mejor que en su momento.
¿Por qué crees que el público sigue sintiéndose identificado con “Espíritu Combativo”, a 30 años de su lanzamiento?
Las letras de “Espíritu Combativo” siguen estando totalmente vigentes. Escucharlas hoy demuestra que muchas de las cosas que denunciábamos siguen pasando. Para mí, esas canciones funcionan como una forma de desahogo para la gente, aunque lamentablemente todavía no hayamos logrado cambiar esa realidad.
Sí, pero a su vez las letras también sirven como una fuente de resistencia, ¿no?
Es eso, el metal siempre es resistencia. Es lo que cantamos hace 30 años atrás. Sí. Y es como que todavía seguimos cantando eso y todavía no logramos que se mejore, ¿no? Es decir, no se pudo lograr cambiar lo que nosotros documentamos hace 30 años atrás.
Hace poco se cumplió un nuevo aniversario de su la partida física de Ricardo Iorio, ¿qué podés decir como ex compañero de banda sobre su legado dentro de la escena y dentro de la música argentina?
Ricardo fue una figura fundamental. Documentó una época, dijo cosas que hicieron pensar a muchos pibes y, en algunos casos, les cambió el rumbo. Compartimos momentos increíbles, cumplimos sueños, recorrimos el país y llegamos a tocar en lugares que jamás imaginamos. Más allá de cómo terminaron las cosas, me quedo con los recuerdos, las canciones y el impacto que tuvo todo eso en la gente. Su legado sigue vivo.
Me quedo con esos buenos recuerdos de haber arrancado con una banda cuando todo era muy nuevo y que todavía el heavy metal era muy nuevo. Después, en mi caso, compuse mucha música y él le puso las letras a muchas canciones que yo compuse, y yo digamos que fui el encargado de transformar esas canciones que él traía, para que sean tan poderosas como yo quería que suenen.
¿Cómo ves la escena local actualmente? ¿Hay bandas que llamen tu atención?
La verdad que no nos queda mucho tiempo para ver demasiado, porque estamos constantemente tocando, y eso implica que estemos ensayando mucho, y no nos queda demasiado tiempo. Pero, cuando estamos en los shows y tocan bandas invitadas, veo una escena de metal con mucha gente joven, con mucho nivel y muchas ganas. Y creo que eso es lo que mantiene viva a esta música. Mientras uno toque por amor, mientras disfrute un ensayo como si fuera un show, todo va a estar bien.
Por eso digo que lo principal es disfrutar de lo que hacés y disfrutar de cada show, porque hasta un ensayo es un show. Cada ensayo nuestro, sea con Malón, o con mi banda solista, Tano Romano, cada ensayo lo tomo como un show, en el que no hay gente, pero es un show, porque repasamos todas las canciones y disfrutamos de estar tocando. Mientras sientan ese amor y esa pasión por la música, va a estar todo bien y el heavy metal va a seguir.
Se viene el cierre de la gira aniversario por los 30 años de “Espíritu Combativo”, el sábado 20 de diciembre en el Teatro Flores. ¿Qué podemos esperar de de este show?
El show incluye el disco completo y canciones de toda nuestra discografía, vamos a tocar temas más recientes, de nuestro último disco, “Oscuro Plan del Poder”. La banda hoy suena mejor que nunca y seguimos en una búsqueda constante de crecimiento, siempre acompañados por nuestro público.
Nos vemos el 20 para finalizar este festejo y también para despedir este año, que a nosotros, musicalmente, nos trajo muchas alegrías. Y lo vamos a despedir tocando y haciendo lo que amamos, así que el show del 20 va a ser una fiesta total.
Comentarios