1998 puede ser catalogado como un nuevo amanecer para un muerto viviente. Tras cuatro años de penurias en las carreteras, los camarines y los escenarios, Rob Zombie puso el punto final a la historia de White Zombie en septiembre, pero para ese entonces ya tenía un as bajo la manga. “Hellbilly Deluxe”, lanzado en agosto de ese año, catapultó a Robert Cummings a niveles aún mayores de estrellato, principalmente por su single debut “Dragula”. Sin embargo, poco faltó para que esa icónica canción cayera en el olvido.

Con el terror encarnado en su persona y la colaboración del productor Scott Humphrey, Zombie dio luz a su primer sencillo solista días antes de la salida del álbum. Su sonido rememora lo que logró en su antigua banda, pero dándole una vuelta de rosca con agregados electrónicos y grooves industriales que le darían esa marca registrada tan reconocible. Pero este momento tuvo que hacerse esperar.

“Dragula” fue una de las últimas canciones del disco debut en ser escritas. Esto sucedió, principalmente, porque no estaba en los planes desde el primer momento. El álbum ya estaba terminado, pero, en un “afortunado accidente”, el vocalista encontró una cinta con una grabación de guitarra muy distorsionada que le dio la idea principal del riff de la canción.

Lo más interesante fue el concepto: el “Dragula” (estilizado DRAG-U-LA) era un automóvil reconocido del show de terror cómico “The Munsters”, empatizando con el amor que Rob Zombie le tiene a la cinematografía del género. Sin embargo, en el video oficial del tema, el vehículo que conduce el frontman no es ese, sino otro de la misma serie, el Koach. La canción hace referencia a un asiento trasero, que el Koach sí tiene, pero el Dragula no. Son detalles que no hacen mella en el disfrute ni del video ni de la canción per se, teniendo en cuenta su masivo éxito.

Tras su salida en agosto de 1998, “Dragula” se convirtió en el tema insignia de la discografía de Rob Zombie. Es considerado como el soundtrack del horror de fines de los 90, aunque también ha sido partícipe de obras ajenas al género. La serie “The Flash” de 2019 y la película “Matrix” de 1999 son algunas de las obras audiovisuales que tienen este tema en su soundtrack, además de videojuegos como la franquicia Twisted Metal. Más de 25 años han pasado de la salida de este temazo, que marcó una generación completa de gente con su sonido agresivo y pegajoso que, hoy en día, mantiene su legado intacto.