Crónica: Roberto Isa / Fotos: Lola Mir

La emblemática banda de metal progresivo visitó nuevamente el país para presentar su último disco, “Parasomnia”, y repasar joyas de su catálogo.

Habiendo restituido recientemente su formación clásica con el regreso de Mike Portnoy en la batería, Dream Theater editó en 2025 “Parasomnia”, un álbum que los mostró en excelente forma y cosechó elogios, propiciando la gira presentación que los trajo nuevamente a la Argentina, con fechas en Buenos Aires y Córdoba. Tuvieron un pronto regreso, ya que la última visita de la banda databa de diciembre de 2024, aunque en esta ocasión la cita se proponía como un repaso completo de la nueva placa, más el recorrido por gemas clásicas del grupo, aún en el marco del tour por el 40 aniversario de Dream Theater.

El viernes 24 de abril fue la fecha pautada en la que miles de fanáticos de los neoyorkinos concurrieron hacia las instalaciones del Movistar Arena, que aunque no estuvo lleno en su totalidad mostró un marco de público satisfactorio, para atestiguar un nuevo paso de Dream Theater por Buenos Aires. Con ajustadísima puntualidad, las luces bajaron a las 21 horas dando inicio a un show que contó de entrada con el soporte visual de la enorme pantalla de fondo ofreciendo imágenes alegóricas a cada tema, más un imponente juego de luces acompañando las melodías. En el frente del escenario se ubicaba una cama, representación alegórica de “Parasomnia”, ya que la lírica del disco es una obra conceptual sobre diversos trastornos relacionados con el sueño.

El nuevo disco fue representado en su totalidad, con las canciones sucediéndose en el mismo orden que en la placa. La pesadez es una constante de las composiciones de “Parasomnia”, y así lo demostró la ejecución en vivo, con la guitarra de Petrucci sonando potente y filosa en cada riff y machaqueo, amparado en la contundencia y precisión de Portnoy tras los parches, y el aporte mágico de “El Brujo”, Jordan Rudess, en el teclado. John Myung, bajista, profesa sobre las tablas un perfil tan bajo como alto es su nivel con el instrumento, mientras que por el lado del cantante James LaBrie, se lo notó con una performance vocal superadora con respecto a la anterior visita.

Luego de una pausa de 20 minutos, anunciada en las pantallas tras la salida de los músicos, siguió la segunda parte del espectáculo, en la que Dream Theater se propuso un repaso por diversos momentos de su discografía. Así, sonaron joyas del metal progresivo como “The Enemy Inside”, “A Rite of Passage” o “Peruvian Skies”, éste último contando con segmentos de “Wish Your Were Here”, de Pink Floyd, y “Wherever I May Roam”, de Metallica, entremezclados con la melodía de la canción. “Tom Sawyer”, de Rush (una de las máximas influencias de la banda), también tuvo su momento, con un fragmento sonando durante “Take The Time”, de uno de los discos primigenios de Dream Theater, “Images and Words”, de 1992.

Para el cierre, luego de que las imágenes de la película “La Sociedad de los Poetas Muertos” oficiaran de preámbulo, Dream Theater ofreció un repaso completo por “A Change of Seasons”, el EP conceptual de 1995, que consta de una única obra dividida en siete actos. Los segmentos tuvieron lugar en continuado, mostrando la cohesión de la obra, guiando el final del show. El público, que estuvo exultante las tres horas que duró la velada, brindó una última ovación, retribuida con el saludo desde el escenario por los músicos de la banda que le puso el sello estilístico definitivo al metal progresivo.