Con la agenda cargada y una energía que parece no tener techo, Horcas atraviesa uno de sus momentos de mayor rodaje. Aprovechando el paso previo a su presentación en La Plata, conversamos con Cristian Romero, baterista de la banda desde 2020. El músico nos cuenta cómo es integrar la agrupación que marcó su adolescencia, y abre el juego sobre el presente del grupo, el desafío de elegir un repertorio entre trece discos y la complicidad única que han construido con su público bajo la consigna “Ustedes mandan”.
Están tocando muchísimo, girando mucho, recorriendo el país. ¿Qué podés contarnos de este momento de Horcas?
Mayo siempre está repleto de shows. Tenemos prácticamente tres fechas por fin de semana, así que estamos a pleno. Ya estamos súper aceitados y prácticamente ni estamos ensayando porque venimos tocando muchísimo. Ahora se vienen Rosario, Santa Fe y Villa Trinidad, también en Santa Fe. Y después ya nos enfocamos en lo que va a ser el Teatro Ópera de La Plata el próximo sábado 30 de mayo.
Tuviste la oportunidad de integrarte a una banda que seguías desde chico, incluso creo que fue una de las primeras bandas de metal que viste en vivo. ¿Cómo recordás ese momento?
Sí, siempre cuento eso porque fue muy loco verlo desde el otro lado, como fan muy chico, y hoy estar detrás de la batería de Horcas para mí es muchísimo. Como dije más de una vez, le cumplí el sueño al Cristian de 13 o 14 años que empezaba a escuchar metal y a meterse en el mundo del metal nacional. Todo lo que estoy viviendo desde que entré en 2020 es una locura. Y cada año se va superando en experiencias: los festivales en los que tocamos, el show propio en Obras, compartir escenario con bandas históricas… tocar junto a Judas Priest, por ejemplo, es increíble.
Cuando empezaste a seguir a Horcas, ¿estaba Guillermo De Luca en batería? ¿Fue el primer baterista que viste en la banda?
Sí, sí. La formación era con Gabriel Lis, Guillermo De Luca y después los tres que siguen hasta hoy: Sebastián Coria en guitarra, Topo Yáñez en bajo y Walter Meza en voz. Era la época de la gira de “Demencial”. Habrá sido entre 2005 y 2006 más o menos. Ese disco me marcó muchísimo y siempre me pasa que cuando tocamos alguna canción de esa época me lleva automáticamente a esos años. Es muy loco interpretar hoy canciones que antes escuchaba desde abajo del escenario. A mí esa etapa me marcó muchísimo.
¿Qué te encontraste cuando empezaste a trabajar con Walter, Topo y Sebastián?
Yo no los conocía personalmente. Los había visto muchísimas veces, pero nunca había hablado con ellos. Y la verdad es que me llevé una sorpresa enorme. Entré siendo relativamente joven, con 28 o 29 años, y pensaba que iba a ser “el nuevo”, que quizás me iba a costar más integrarme en una banda con tanta historia. Pero fue totalmente lo contrario. Me dieron un lugar increíble desde el primer momento. El trato fue espectacular. Siempre digo que caí en el mejor lugar donde podía caer. Son un grupo humano impresionante. Y no solamente la banda: también todo el staff. Walter siempre.
Hablemos de tus influencias dentro de la batería. ¿Tenés referentes muy marcados?
Sí, totalmente. Al principio mis influencias venían más del metal nacional. Me gustaban muchísimo Sergio Gómez, que ahora está en Lethal y antes estaba en Serpentor, Luis Sánchez de Lethal, y también me impresionaba mucho la precisión del Pato Strunz con el doble bombo. Después empecé a descubrir más bateristas internacionales. Yo arranqué escuchando Pappo, AC/DC, Hermética, Horcas… y después fui ampliando muchísimo más.
Hubo una banda que me marcó muchísimo: Divine Heresy, la banda de Dino Cazares. Ahí escuché por primera vez a Tim Yeung y pensé: “Esto no es de este planeta”. Tuve la oportunidad de verlo en vivo y hasta de cruzar algunas palabras con él. Fue increíble porque realmente es uno de mis grandes ídolos y uno de los bateristas que más influyó en mi manera de tocar. Después obviamente tengo muchísimos referentes: Mike Portnoy de Dream Theater, por ejemplo. Y actualmente también me interesan mucho bateristas de otros géneros, incluso fuera del metal.
Me gusta muchísimo Benny Greb, por ejemplo, que viene más del soul y del groove. Me parece importante nutrirse de otros estilos y sacar elementos de otras músicas para enriquecer lo que uno toca. Y dentro del metal moderno, Mario Duplantier de Gojira me parece impresionante. La fuerza, la técnica y la energía que tiene son brutales.
Ya pasó un tiempo desde la salida de “El Diablo”, el hasta ahora último disco de Horcas, en el cual participaste por primera vez. ¿Qué sensaciones te dejó?
Es un disco que yo defino como muy ganchero. No es rebuscado: es directo, potente y efectivo. Ahora ya estamos componiendo música nueva y viendo para qué lado llevar lo próximo. Creo que vamos a mantener esa línea, pero quizás dándole una vuelta más de rosca en algunos arreglos y composiciones. Con “El Diablo” quedamos muy felices, tanto por el sonido como por la respuesta de la gente. Y hubo una experiencia muy especial: hicimos una pre escucha del disco en La Trastienda antes del lanzamiento. Estuvimos ahí presentes viendo cómo reaccionaba la gente al escuchar las canciones por primera vez. Fue algo increíble porque además podíamos explicar de qué trataba cada tema. Ver las caras de la gente mientras escuchaban el disco fue espectacular.
¿Qúe se viene para Horcas en estos meses?
Actualmente estamos con el tour Ustedes Mandan, una frase muy característica de Walter. Y nos encuentra en una etapa donde estamos renovando bastante la lista de temas, recuperando canciones viejas que hacía mucho no tocábamos. Sacamos algunas joyitas de discos como “Vence” o “Por Tu Honor”. El problema es que Horcas tiene 13 discos, entonces elegir el repertorio es dificilísimo. La reacción de la gente influye muchísimo. Vamos probando canciones y viendo qué genera cada una: si hay pogo, cómo responde el público, qué energía se arma. Siempre tratamos de construir un show explosivo y que les guste a todos.
Y además en unos meses tienen una fecha importante programada para noviembre.
Sí, el 7 de noviembre vamos a estar en el Teatro Flores y ahí vamos a llevar el concepto de Ustedes Mandan todavía más lejos. La idea es que el público elija canciones de distintos discos para armar parte de la lista. Va a ser un show especial, distinto a lo que venimos haciendo en la gira. Y además hace poquito incorporamos luces nuevas y producción propia, así que el show levantó muchísimo. La verdad es que está quedando una bomba y la respuesta viene siendo espectacular. Como mensaje para la gente: que no se pierdan los próximos shows y especialmente el del 30 en el Teatro Ópera de La Plata, porque va a estar buenísimo.
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