Crónica: Nicolás Cardinale / Fotos: Maru Debiassi

Dos de los máximos exponentes del punk rock californiano se juntaron para demostrar que su juventud no está perdida.

En la primera escala de un tour que los tiene girando en conjunto por Latinoamérica, The Offspring y Bad Religion se presentaron el pasado jueves 24 de octubre en el Estadio Luna Park, para repasar sus casi cuatro décadas de trayectoria con himnos del punk que supieron marcar el sonido de finales de los 80 y principios de los 90, y material de nueva cosecha. Pero la edad de sus integrantes emanaba una cierta incertidumbre acerca de si podrían estar a la altura de sus días de gloria. Lo cierto es que ninguna decepcionó haciendo delirar a más de 7 mil personas que allí se dieron cita.

Luego de la apertura con Charlie3, el legendario recinto de Corrientes y Madero había empezado a corear al grupo liderado por Grag Graffin, que llegaba al país con un nuevo álbum bajo el brazo, “Age Of Unreason”, que fue bien recibido por los fans y la crítica. La espera finalizó a las 21, cuando “21st Century (Digital Boy)” abrió el show y las rondas para el pogo. La banda no necesito demasiados recursos para meterse a la audiencia en el bolsillo. Con una revisión completa de su carrera, incluidos clásicos como “Los Angeles Is Burning”, “Recipe For Hate” y el magnífico cierre con “American Jesus”, Graffin y compañía hicieron revolear cabelleras y chocar cuerpos entre sí, durante exactamente una hora. Sin embargo, hay que destacar que el sonido no fue del todo correcto, ya que en algunas ocasiones se formaba una bola de ruido en la que no se distinguían ni las guitarras ni el bajo. Después de un inmenso agradecimiento, dejaron libre el escenario con la euforia a tope para el evento principal.

Después de una hora de espera, las luces se volvieron a apagar y Greg K., Noodles y Pete Parada tomaron sus posiciones para comenzar el set con “Americana”, mientras Dexter Holland aparecía bajo una lluvia de ovaciones y aplausos. Durante casi una hora y media, desfilaron hitazos, haciendo especial hincapié en sus discos más importantes: “Smash” de 1994 y “Americana” de 1998, (“Come Out And Play”, “Pretty Fly (For A White Guy)”, la coreadísima “The Kids Aren’t Alright” y “Self Esteem”). Aunque también hubo lugar para recordar a The Ramones con el cover de su tema insignia “Blitzkrieg Bop” y a AC/DC con “Whole Lotta Rosie”. Si bien sonaron musicalmente mejor que sus predecesores, cabe destacar que Holland ya no tiene la misma voz de antes, teniendo que esforzarse por momentos para cantar de forma decente.

The Offspring y Bad Religion tuvieron su paso por Argentina después de uno y dos años, respectivamente. A pesar de los inconvenientes que entorpecieron el buen desarrollo del espectáculo, la gran mayoría de los fans registro sensaciones positivas. Aunque se crea que ambas bandas ingresaron a la edad de la sinrazón, aún conservan la rebeldía y el afán de seguir rockeando.