Tras enfrentarse a numerosas críticas, el pasado martes 20 de junio el cantante de Kiss desistió de hacer propio el gesto de la mano cornuta, trámite que había comenzado once días antes en la Oficina de Patentes y Marcas Registradas de Estados Unidos. La institución norteamericana indicó que “el dueño de la solicitud de marca abandonó la aplicación, por lo que ya no está activa”. De esta manera, el ademán de los cuernos sigue siendo no comercial y cualquier músico puede continuar usándolo libremente.

Simmons había presentado la petición el pasado 9 de junio ante la organización estadounidense, alegando que fue el primero en utilizarlo durante el “Hotter Than Hell Tour” de Kiss en 1974. Además, había expresado que buscaba registrar el símbolo rockero para “entretenimiento, presentaciones en vivo y presentaciones personales por un artista musical”.

La viuda de Ronnie James Dio, a quien originalmente se le había atribuido la creación del gesto, se había manifestado ante los actos de Simmons en una entrevista con The Wrap, diciendo que “Intentar ganar dinero con algo así es asqueroso. No le pertenece a nadie: Le pertenece a todos. Es dominio público, no debería someterse a derechos de autor”.